Larry Bird, el gran ídolo de los Celtics

Jugó 13 años en Boston y consiguió grandes premios dentro y fuera de la de duela 


Cuando se habla del éxito de la NBA a nivel mundial, especialmente en la década de los 80, es imposible no pensar en Larry Bird, quien con su inolvidable número 33 se convirtió en la “esperanza blanca” en un deporte dominado por afroamericanos.

Inició su carrera dentro de las duelas en un pequeño pueblo de Indiana, donde guió a su escuela a conseguir el campeonato estatal. En la universidad siguió mostrando su gran talento y liderazgo para llevar a Indiana State al juego por el título nacional.

Cuando Bird se unió a los Boston Celtics en 1979, luego de ser elegido con la sexta selección de la primera ronda del Draft, se inició una nueva era en el basquetbol profesional: junto a Magic Johnson logró impulsar y rejuvenecer a la NBA, haciendo que millones de aficionados se interesaran por el deporte ráfaga.

El originario de West Baden Springs se fue ganando el corazón de los aficionados en Boston por su gran esfuerzo noche tras noche. Bird podía tirar, encestar triples, tomar rebotes y realizar espectaculares pases para sus compañeros. 

En su primer año ayudó a que la quinteta verde terminara con marca de 61-21, 29 triunfos más que la temporada anterior. A la campaña siguiente, Bird y los Celtics ganaron el primero de tres campeonatos juntos.

Jugó 13 temporadas defendiendo los colores de Boston, en 12 ocasiones fue seleccionado al Juego de Estrellas y fue el MVP de la liga en tres temporadas consecutivas. Pero además de su gran legado en la NBA, formó parte del histórico equipo de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, donde consiguió la medalla de oro.

Al momento de su retiro, en 1992, Bird tenía en su poder o compartía 27 marcas de la franquicia. Junto con otras grandes leyendas de los Celtics, su numerado fue retirado y está en lo alto del TD Garden. En 1998 ingresó al Salón de la Fama y fue elegido para ser parte del mejor equipo de todos los tiempos, en el aniversario 50 de la liga. 

Debido a varias lesiones tuvo que dejar la duela, sin embargo, solo fue para demostrar su gran calidad en donde estuviera, pues estuvo como directivo y coach de los Indiana Pacers, donde se convirtió en el primero en ganar el premio MVP como jugador, ser nombrado el Coach del Año y además Ejecutivo del Año.


Finalizó su carrera con 21,791 puntos, 9,974 rebotes y 5,685 asistencias, pero las estadísticas no representan su verdadero valor dentro de la cancha, donde se ganó el corazón de todos y siempre será recordado como el gran ídolo de los Celtics.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Facebook Mustang Money Twitter Mustang Money Instagram Mustang Money


*Momios sujetos a cambios.